lunes, 16 de julio de 2012

El verano está sobrevalorado


El verano me aburre. Hay tantas cosas que hacer que me da pereza. Personalmente, creo que el verano está sobrevalorado. Parece que hay que tirarse el día haciendo cosas super divertidas y si no, es que estás teniendo una mierda de vacaciones. Pues bien, yo vivo en Ciudad Real y aquí no se pueden hacer cosas divertidas así como así. Para empezar, si no quieres morir por combustión instantánea es improbable que salgas a la calle antes de las 9 de la tarde, improbabilísimo. Para seguir, no hay ni un plan divertido que se me ocurra para hacer en la ciudad. No hay playa, el rio está lejos (y vaya rio, por cierto, con mierda para parar un tren), no hay planes campestres viables, a no ser que seas de esos a los que les gusta estar parado en una llanura rodeado de paja seca mientras se te calienta la cabeza y se te pone un moreno gitano muy rico. Definitivamente, creo que me rendiría al plan de la piscina. Yo tengo una en mi urbanización, y seria la maldita leche si no fuera porque los vecinos se han sacado el bono 24 horas o algo, que cuando no están 20 padres con sus 40 churumbeles dando voces, están las chonis de la calle con sus amigos mega malos apagando colillas en el agua, que es que es para darles dos hostias. La solución que yo he encontrado para tantos despropósitos es dormir todo lo que se pueda durante el día y aprovechar a muerte las noches. En definitiva, el verano está sobrevalorado. Mola no tener clase, pero el calor y tanto tiempo libre a mi me estresan.

1 comentario:

  1. El verano, uno de mis mayores archienemigos, junto a los abre fácil y los madrugones. Coincido en que lo único que mola de los veranos es que no hay clase, pero creo que ese es precisamente el problema de que se hagan insoportables (y no el calor o la gentuza en la piscina xD). Me explico: lo de no hacer nada, vaguear y pasarse el día tirado en la cama mirando el techo sólo se puede disfrutar cuando estás posponiendo otra actividad más productiva (y coñazo), como estudiar, limpiar la casa o ir a comprar. En el momento en el que dejas de tener obligaciones, lo de procrastinar se convierte en un problema porque no tienes nada de lo que escaquearte. Y con veranos durando 3 o 4 meses, uno termina hasta la polla de todo.

    Y ya. Me gusta eso que tienes puesto arriba sobre este blog.

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